En un multitudinario conversatorio titulado "Ciudadanía Digital, Gobernanza y Derechos en el Territorio" realizado en la Universidad Nacional Guillermo Brown (UNaB), se presentó una visión integral sobre el rol del Estado en la era tecnológica. El encuentro contó con la exposición central del Defensor del Pueblo Adjunto bonaerense, Walter Martello, y la participación destacada del rector de la UNaB, Pablo Domenichini; el intendente interino de Almirante Brown, Juan José Fabiani; el director provincial de Equipamiento Escolar, Gustavo Daudia; y el presidente del Concejo Deliberante local, Nicolás Jawtuschenko. La jornada reunió a un auditorio colmado por estudiantes y docentes, junto a funcionarios de distintos municipios del Conurbano bonaerense, para debatir el impacto de la digitalización en la vida cotidiana de los vecinos. Durante su intervención, Martello fue categórico al afirmar que la ciudadanía digital no es un concepto técnico, sino una categoría de derechos. Bajo esta premisa, sostuvo que el Estado tiene la obligación de garantizar que cada ciudadano pueda conocer, ejercer y reclamar sus derechos por vías digitales sin que el diseño de los sistemas se convierta en una barrera de exclusión. "El trámite digital mal diseñado excluye", sentenció, haciendo énfasis en que las brechas de acceso, habilidades y confianza son, en realidad, derechos vulnerados que la Defensoría debe señalar y corregir. Para ilustrar esta realidad, el expositor destacó el modelo de Almirante Brown como un referente en la garantía de estos derechos en la región. Mencionó herramientas concretas como la Ventanilla Única Digital, que permite habilitaciones comerciales en 72 horas, y el acceso transparente a declaraciones juradas y datos presupuestarios. Martello contrapuso estos avances con la situación de otros distritos donde la falta de sistemas de reclamos con seguimiento y la ausencia de transparencia activa en la ejecución del gasto terminan debilitando el ejercicio ciudadano. Hacia el cierre de la jornada, Pablo Domenichini reforzó la importancia de que la eficiencia tecnológica esté acompañada por una gestión presente en el territorio. El rector de la UNaB destacó que las herramientas digitales, que permiten al vecino informar rápidamente situaciones como la caída de un árbol o el anegamiento de una calle ante un temporal, solo son efectivas si existe una complementariedad con el funcionario en su lugar de trabajo, dando la orden correcta y enviando al equipo a resolver el problema. "La presencialidad de la gestión es un complemento necesario a la utilización de las herramientas digitales", subrayó. Asimismo, Domenichini advirtió que cuando la tecnología no es amigable termina frustrando al usuario o excluyéndolo del beneficio, especialmente en el caso de los adultos mayores que no logran interpretar formularios complejos. En ese sentido, hizo un llamado a que el diseño y la implementación de estas tecnologías cumplan con su objetivo de manera equitativa, señalando que "tener un teléfono inteligente no es la única cuestión a saldar para poder hacer uso concreto de estas aplicaciones". Finalmente, los presentes coincidieron en que la tecnología debe ser una herramienta política al servicio del vecino y no un fin en sí mismo. El cierre del evento incluyó un fuerte llamado a los futuros profesionales para liderar una gestión pública que entienda la digitalización como un puente hacia la justicia social. "La ciudadanía digital no es el futuro, es el presente", se concluyó, reafirmando que en el conurbano la tecnología debe complementarse con la presencia territorial y la escucha activa.